Grabando un disco
0 votos

Grabando un disco

Hace ya muchos años que todo el proceso de grabación de un disco se parece excesivamente a la cadena de montaje de un automóvil, pues cada pista se graba por separado, instrumentos por un lado, voces por el otro, para terminar juntos y, muchas veces, revueltos y mal avenidos, plasmados en una única pista.

Y en el estudio se arreglan voces. Y a algunas de ellas, no diremos cuáles, porque ya se sabe eso de que se cuenta el pecado pero no el pecador, esos arreglos las convierten en algo que se puede escuchar sin que provoque el llanto. Y no me estoy refiriendo a que esa voz te conmueva y te toque la fibra sino, más bien, a que te horroriza sin el filtro, imprescindible en estos lamentables casos.

Estos casos que se empeñan en colocarnos como sucedáneos de artistas, semi-cantantes de rostro más o menos agraciado (recordemos aquí que el maquillaje hace milagros) que, paradójicamente, ni componen, ni cantan. Ni falta que hace, por otra parte.

Y, después de asistir al proceso de grabación, intercambiando miradas que lo dicen todo con el técnico de sonido, llevándote las manos a la cabeza pensando en la cantidad de horas que te quedan por delante para conseguir transformar esos maullidos agónicos en algo similar a la voz humana, concluyes que lo triste de todo esto no es la completa ausencia de talento, sino que exista gente sin escrúpulos ni ética que permita e, incluso, aliente a estos seres para que sigan adelante con sus carreras musicales mientras otros, sin ese rostro agraciado o esas tetas tan firmes, tienen que dedicarse a lo que, originalmente, se dedicaban todos los que se metían en este mundo. A la música.

mesamezclas.jpg

Deja tu comentario

  • (No será publicado)

XHTML: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>