Silvia Sanz, directora de la orquesta sinfónica juvenil de El Salvador, propone el uso de la música como lucha contra la violencia y una oportunidad para que los jóvenes puedan salir de las situaciones de riesgo social en la que se encuentran.
Es maravilloso ver como aún hay gente que sigue luchando para cambiar las injusticias del mundo desde cualquier puesto de trabajo.